Alguien me ha pedido que escriba sin metáforas, con oraciones sencillas. Cómo explicar que soy un ser triste y huidizo, asustado de lo que vendrá. Que la intuición me guía delante, y siguiéndola la emoción, siempre antes de la razón. Que siento mucho, o eso creo: oído, olfato y ya menos vista. Que de tanto sentir me rompí hace tiempo, perdón por la metáfora. Lo bueno de no ver es que sin gafas no tengo que interpretar, siento descanso, como la belleza marchita que ya no despierta admiración, a su manera también descansa. Otra metáfora. Escucho a otros en sus libros y en la música me leo. Que todavía recuerdo cuando con cinco años salía de clase corriendo y gritando al recreo. Que todavía soy ese, más o menos, pero cansado. Que casi puedo tocar los recuerdos, están ahí, pero tan lejos, marchándose. El presente se me precipita, siempre una sorpresa que emerge. No tengo interés en convencerte, pero si vienes a mí te daré mis razones, por si te son de ayuda. Poco puedo hacer por explicar, ...