Beethoven

Recordarnos que existimos, el roce hace el cariño. 

Cada vez valoro más la humildad.

No pongo en duda el enorme gasto energético que supone la IA, pero llamo la atención del que representa engendrar cada nuevo ser humano y, sin embargo, este no parece ser cuestionable. 

Necesitamos vivir en lo que sentimos vulgar y en ello llegar a reconocer la belleza. 

Transitar por el mismo camino hace que no veamos lo extraordinario. 

Ahora que todo me da igual otros se preocupan por mí. 

A estas alturas leo siempre el mismo libro, no encuentro nueva música. 

Hacer infinitas las horas de la mañana del sábado; todo es posible, nada pasa.

¿Y si la tecnología nos uniese a todos, quizá solo quedase odio y no amor?

Y aún así y a pesar de todo, de ser meros reproductores, no podría dejar de preguntar cómo han podido llegar a lugares tan hermosos. 

Dentro del enorme sinsentido, un orden en las letras esconde el símbolo que muestra la belleza; solo el arte hace infinito el instante que es la vida.

Recuerda que no creamos, solo reproducimos. 

Uno escucha música en la expectativa de que oirá algo que le guste. 

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