Eso es la paradoja de la eficiencia.
Un libro de Coetzee que leí, cuyo título no recuerdo, hablaba que puedes conquistar un pueblo o civilización de dos formas, por la fuerza o, más sutil, desde dentro, colonizando e inoculándose en ella. El lenguaje es el arma. Te estoy mirando a los ojos, calibrando la mirilla. Estoy siendo tu diana. “Ocurre porque el sistema premia lo que optimiza.” El problema de la optimización y de la reducción de fricción es la velocidad. Intuyo que la velocidad es inversamente proporcional a la diversidad. Intuyo que esta depende de la fricción. La optimización crea homogeneidad y eso es vulnerable. Intuyo que la humanidad, o una fracción de ella, se adaptará y potenciará cognitivamente, como siempre ha ocurrido y estos son los que controlarán el interruptor. Además, siempre podemos dar las gracias a la muerte. Dar gracias a los impuestos El impuesto es termodinámica La riqueza solo tiene valor si tiene flujo de redistribución; si no es ciénaga. Si yo tengo un diamante que vale mucho y no lo uso y...